Qué es la endodoncia

Endodoncia en Clinica BCN

Esta es la rama de la odontología que se focaliza en la causa, prevención, diagnóstico y tratamiento de las patologías que afectan al nervio de los dientes. La praxis de la endodoncia dental se considera conservadora, pues permite la preservación de la pieza dental afectada (los dientes naturales son más fuertes y duraderos que las fundas e implantes). En casos más graves en los que este tratamiento no es posible o donde se ha practicado incluso una reendodoncia que ha fracasado, se procede a tratamientos no conservadores o invasivos, como la extracción y posterior colocación de implante. La técnica de la endodoncia consiste en la extracción de parte o la totalidad de la pulpa dentaria, la limpieza de los conductos y su posterior sellado. Este se realiza con un material de relleno infiltrable para evitar futuras caries, infecciones e inflamaciones de los tejidos que conforman la pulpa.

 

Cuando el nervio del diente está afectado, el paciente suele notar palpitación o “latido” dentro del diente afectado, además de dolor intenso al morder y con las temperaturas extremas de bebidas o alimentos. Existen pruebas sencillas y altamente efectivas (percusión o test térmico) que el odontólogo puede realizar para fundamentar la sospecha de que existe una lesión radicular que requiere un tratamiento de endodoncia dental. La patología más habitual por la que se realiza este tratamiento es la infección por caries (las bacterias han penetrado hasta el nervio del diente), y en segundo lugar, un traumatismo fuerte que haya dañado la estructura dental hasta un nivel profundo.

Cómo se hace una endodoncia

La endodoncia dental precisa de aplicación de anestesia local para que el paciente no sienta nada de dolor durante la realización de la técnica, ya que se interactúa con el nervio (es la parte más sensible de la boca) raspándolo y limpiándolo. Posteriormente, se abre un agujero de acceso en la corona del diente para poder llegar hasta la pulpa, extraerla y comenzar con la limpieza del conducto o conductos (según qué tipo de diente sea puede tener una o varias raíces). Es importante vaciar completamente los mismos, para lo cual se utilizan limas de diferentes longitudes y grosores para calcular el diámetro y profundidad del conducto, que se van desinfectando a medida que se va vaciando el conducto para que, al volver a insertarlas en el conducto, se introduzca limpia. Actualmente estas limas se utilizan con motores rotarorios, que permiten mejores resultados de los que se conseguían hace unos años realizando el tratamiento a mano.

A veces, son necesarias de dos a tres visitas al dentista para concluir el tratamiento, ya que una vez se da por concluida la limpieza de todos los conductos del diente, y según el tipo de infección existente así como su grado, es posible que se deban aplicar medicamentos antibióticos dentro de los conductos cubiertos con empastes provisionales. Una vez haya remitido la infección, se procederá al sellado definitivo con la guttapercha, un material termoplástico mezclado con cemento que sirve como total aislamiento.

Tipos de endodoncias

Endodoncia multirradicular

Las endodoncias varían en complejidad en función del número de conductos radiculares o nervios que haya que limpiar. Lo más habitual es que nuestros dientes tengan una raíz, los premolares una o dos raíces y los molares entre dos y cinco raíces. Cada persona y cada uno de sus dientes es diferente y podemos encontrar gran variabilidad entre pacientes.

Se considera endodoncia multirradicular aquella realizada en dientes que poseen más de dos conductos como los premolares superiores y los molares superiores e inferiores. Por ello, son las más complejas y es importante planificar correctamente la realización de las mismas. También son las más caras, porque conllevan mayor especialidad y pericia del odontólogo que la práctica, además de más materiales y tiempo hasta su finalización.

En Clínica BCN contamos con la colaboración de una odontóloga especializada en endodoncia, lo que facilita que los tratamientos se realicen de una forma más precisa, rápida y con mejores resultados a largo plazo.

 

Endodoncia unirradicular

Los dientes con una sola raíz son los incisivos centrales y laterales, además de los caninos, tanto inferiores como superiores, además de los premolares inferiores. En estos casos las endodoncias son más sencillas, ya que es relativamente sencillo localizar el conducto, que se encuentra inmediatamente al abrir la corona, una vez se tiene acceso a la pulpa dentaria. En los casos de incisivos laterales, aunque son raíces únicas, suelen ser curvas, por lo que el dentista debe realizar la técnica con mucho más cuidado. En el caso de incisivos y caninos inferiores, al ser más pequeños, sus conductos también lo son, por lo que dificultan el acceso.

 

Endodoncia birradicular

Son las que habitualmente tenemos que realizar en premolares y, en algunas ocasiones algún molar que únicamente tienen dos conductos y dos raíces o bien una única raíz con dos conductos. Esto último es frecuente encontrárnoslo en muelas del juicio.

Endodoncia infectada

Los síntomas de la existencia de infección se resumen básicamente en los mismos que sirven al odontólogo como fundamento para pautar la endodoncia como tratamiento necesario. Así, un dolor más o menos fuerte que no cede con el tiempo, además de alta sensibilidad a la hora de masticar, golpear la zona y la aparición de inflamación o presencia de abscesos en la encía o de flemón son garante de presencia de infección en la zona.

Si bien es normal tener ciertas molestias y aumento de la sensibilidad después de realizar el tratamiento, todo dolor mantenido en el tiempo es altamente sospechoso y debe consultarse al dentista. En ocasiones, una endodoncia que nos realizaron hace muchos años puede dar molestias.

Cuando una endodoncia fracasa por ciertas circunstancias, podremos intentar solucionarlas mediante una reendodoncia. Esta consiste en eliminar el material de relleno de la primera y tratar de mejorar el tratamiento anterior, intentando acceder a esas zonas más inaccesibles o que no se han tratado anteriormente llevando a cabo una limpieza más exhaustiva y mayor desinfección de la zona. Este tipo de retratamiento será realizado, siempre y cuando las condiciones del diente lo permitan. Antes de realizar este tratamiento hay que tener claro por qué ese tratamiento ha fallado y así no cometer los mismos errores. En caso de que una reendodoncia no sea posible, hay que acudir al método no conservador (extracción de la pieza y colocación de un implante) para garantizar la función y la estética del diente ausente.

Es relativamente frecuente (aproximadamente en un 10% de los casos) que una endodoncia cuando los conductos son varios, ya que el diente cuenta con varias ramificaciones en la pulpa y su tamaño es consecuentemente más estrecho. Esto dificulta el acceso al odontólogo para la limpieza total de las bacterias y de otros residuos presentes en la pulpa. Lo mismo ocurre con las raíces curvas, ya que el acceso a las mismas con las limas se complica.

Dolor en la endodoncia

Cuanto más compleja sea la endodoncia, más fuertes y prolongadas serán las molestias posteriores a la misma una vez los efectos de la anestesia desaparezcan. Por un lado, el paciente estará un largo rato con la boca abierta, lo cual repercute en la articulación temporo- mandibular, produciendo una leve inflamación en la misma. Por otro lado, el nervio ya es sensible de por sí, y además está rodeado de otras estructuras periodontales también sensibles que son susceptibles de inflamación por la manipulación del dentista durante el proceso.

Por ello, el dentista pauta analgésicos para las horas de después de la consulta. Si no se produce mejoría y el dolor persiste en la zona e incluso empeora y se agudiza, es preciso acudir al dentista para una revisión y valoración. Habitualmente, con la pauta de analgésicos recomendada y en muy pocos días, la molestia desaparece y la endodoncia evoluciona favorablemente.

Dado que existe un pequeño porcentaje de tratamientos que fracasan, la reendodoncia se plantea como una posible solución a la persistencia de síntomas. Un caso más extremo es la extracción, que también erradica dichos síntomas pero de una manera mucho más drástica. Además, se hace necesaria la aplicación de antibióticos que erradiquen la infección, ya que es el síntoma más peligroso de cara a posibles consecuencias en estructuras anexas al diente y estructura periodontal afectados.

Precios de la endodoncia y la reconstrucción

El precio de la endodoncia depende de numerosos factores. El principal de ellos es la cantidad de conductos que tenga el diente, así como de la complejidad del caso de cada paciente. Es importante una buena valoración para establecer así un rango aproximado del coste total, que dependerá de los factores ya indicados, además de si el diente se puede reconstruir con un empaste o hay que poner incrustación o una funda.

El precio puede oscilar entre 100 y 250€. Cabe destacar que las endodoncias más económicas son las unirradiculares, seguidas de las birradiculares y, por último, las multirradiculares. El tratamiento más caro de esta especialidad son las reendodoncias, debido a su dificultad técnica y el tiempo de trabajo.

Cuando terminamos una endodoncia, se hace necesario una reconstrucción de la cavidad que nos ha quedado. El precio de una reconstrucción suele oscilar entre los 50 y los 70€.

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